lunes, 8 de junio de 2009

Economía Familiar



Hay personas que piensan que la elaboración de un presupuesto familiar es una pérdida de tiempo. Unos creen que lo que tienen es tan poco, que no vale la pena tomar tiempo para analizar cómo usarlo. Otros piensan que ya que trabajan tanto, pues mejor es disfrutar el dinero sin preocuparse en el cómo. Los unos y los otros están equivocados. ¿Porqué? Porque primero, mientras menos tenemos, más cuidadosos debemos ser en cómo usamos y administramos lo que Dios nos ha provisto. Segundo, precisamente porque nos esforzamos tanto trabajando, tiene sentido el sacar un poco de tiempo para diseñar un plan que nos ayude a la administración sabia de esos bienes. También, como hemos visto en artículos anteriores, Dios es el dueño de todo lo que tenemos. Por tanto, debemos pedirle sabiduría para usar esos recursos en una forma agradable a Él.
Veamos cómo nos ayuda el presupuesto a establecer prioridades y a diferenciar entre necesidades, gustos y deseos. Haz clic aqui para ver más



No hay comentarios:

Publicar un comentario